Loading...

Tag: campañas

El extraño caso de la campaña no navideña convertida en la mejor campaña de estas navidades.

  • diciembre 2018
  • mpc

Ha vuelto.

Está en el aire, en nuestros hogares, corazones, redes sociales y bolsillos.

Ha llegado como cada año la navidad.

El momento en el que miramos atrás para hacer un repaso con el único objetivo de vivir con ilusión todo lo que está por llegar.

Lo que para nosotros es amor y paz, para los anunciantes Diciembre es el día D.

Es el momento en el que toca levantar las armas, en el que todo vale con el fin de de competir y bombardear su mensaje con el único objetivo de clavar su bandera en el recuerdo de miles de usuarios y convertirse así en el claro vencedor del último gran combate del año.

Este 2018 se enfrentan en el cuadrilátero los siguientes pesos pesados:

 

Tres grandes marcas: Ikea, Ruavieja y Loterías del Estado.

Diferente target y el mismo arma: compartir.

Ser generosos y darnos cuenta de esta necesidad a través de diferentes medios como culpar a las nuevas tecnologías que nos unen y a su vez nos separan, de poner a prueba nuestra relación familiar o de repetir una y otra vez cada día, hasta que por fin nos damos cuenta de que cuantos más seamos felices mejor lo seremos nosotros.

Compartir es navidad, las marcas han hablado.

Sin embargo en su perfecta estrella de la muerte hay una pequeña fisura, un elemento del que si te percatas hace que todo salte por los aires.

Porque los protagonistas de los últimos spots del año son los verdaderos culpables, son el problema.

Es quién genera la distancia y el egoísmo, somos nuestros propios villanos.

Y en un mundo lleno de problemas ¿quién quiere ser el reflejo de su propio némesis?

Si utilizamos ese argumento, nuestro arbolito de navidad se desmorona.

Sin embargo entre todos los competidores se ha colado un anunciante muy especial, Pescanova.

Seguro que no relacionas a Pescanova con la navidad pero sí a los langostinos y este año Rodolfo, la imagen más famosa, con el permiso de los grumetes, ya no te dice: “che, lleváme a casa”

Este año, a través de una idea tan simple como descabellada han logrado ser los mejores.

Humor, simpatía y lograr que un personaje tan característico renuncie a su sello (por otro lado algo que ya habíamos vivido) son los ingredientes del anuncio navideño de este año.

Pueden contarnos la moraleja que quieran, pero al final lo que hace que olvidemos por unos segundos nuestros problemas y empaticemos aún más si cabe con la navidad es el buen humor.

 

Javier Rubio

Creative Copywriter MPC