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QUÉ CUENTAN LOS MEMES

Seguro que has escuchado la palabra ‘meme’ alguna vez. Hasta el posible que hayas reenviado o compartido alguno. E incluso puede que lo hayas hasta creado y difundido, obteniendo tu pequeño momento de gloria en Internet.

Para aclararnos, vamos a definir qué es un meme. Se trata de una idea o pensamiento que cristaliza en un formato de imagen, GIF o vídeo generalmente acompañado de un texto. El meme se amplifica en el ámbito digital, llegando a viralizarse. Su objetivo no es solo comunicar esa idea, sino provocar una reacción en el receptor, habitualmente la risa o la identificación.

Su simplicidad hace más fácil su comprensión y difusión, sin contar con su facilidad a la hora de generarse (son técnicamente y estéticamente muy pobres, con escaso texto, habitualmente con las faltas ortográficas habituales de la escritura en Internet: sin puntuación, sin mayúsculas, etc). Por tanto, se trata de un recurso muy efectivo y versátil: son tan fáciles de crear que pueden dar respuesta a sucesos en tiempo real.

 

¿Cuáles son tus referencias?

En meme, por lo general, se apoya en la idea o concepto previo de la cultura general para que funcione. Cuando más ingeniosa es esta asociación, será más gracioso desde el punto de vista de los receptores. Por este motivo, hay veces que encuentras memes que directamente no entiendes: porque la referencia cultural no está entre tus referencias o porque la asociación no te resulta lo suficientemente ingeniosa.

Su novedad es que se tratan de creaciones que en su mayoría combinan lenguaje visual y verbal, y que en la ausencia de alguna de las variables de esta asociación, carece de sentido y significado para el receptor.

El término ‘meme’ fue acuñado por el científico Richard Dawkins, en su libro ‘El Gen Egoista’, de 1976, donde desarrollaba su hipótesis de la transmisión memética. Para Dawkins, existen dos procesadores informativos distintos en los seres humano. Por un lado, uno funciona a través del genoma humano, replicando genes de generación en generación. Por otro lado, existe un procesador similar en el ámbito cerebral que replica la información recibida por el hombre, ya sea por educación, imitación o asimilación. El autor bautiza como ‘meme’ a la unidad más simple de información que se puede transmitir a través de este segundo proceso cultural. Para ello toma el término griego ‘mimema’ y lo acorta, dejándolo en ‘meme’, haciéndolo el equivalente fonético de un gen (en inglés, para que te hagas una idea de la pronunciación, rima en consonante con “team”). Hay que decir que cuando surgió Internet (obviamente muchos años después de la publicación de su libro) y se comenzaron la difundir los llamados memes, el autor habló de “secuestro de la idea original”. Y tanto.

Dawkins sostenía que sus ‘memes’ tenían tres características: son interpretables, numerosos y persistentes en el tiempo, es decir, son en sí unidades de transmisión cultural, un fenómeno cultural observable y, a su vez, unidades de imitación.

 

Vamo a calmarno con los memes

Los memes tienen un proceso de creación y difusión. Y con suerte, permanecen en el imaginario general y su uso se convierte en recurrente. Pongamos un ejemplo conocido:

 

Sí, es Squirtle, un Pokémon. Está pidiendo que te calmes desde 2015. ¿Por qué? ¿De dónde viene?

El origen es un meme en inglés, aparecido en 4Chan (origen de un gran porcentaje de los memes que solemos ver). Cuenta con cuatro viñetas que parodian la letra de ‘Follow The Leader’, de The Soca Boys, un hit de 1998.

 

Ante la imperturbabilidad de Squirtle, Bidoof le espeta “I’m dying, Squirtle” (“me estoy muriendo, Squirtle”). Veréis que en ningún momento se invita a la calma en el meme original.

No se sabe cómo, este meme mutó en el que conocemos los hispanohablantes, haciendo referencia a la parsimonia e hieratismo del impertérrito Squirtle.

 

Pues no lo entiendo

Por ese motivo nos es muchas veces complicado pillar los memes, su insight está lejos de nuestro imaginario. Todo tipo de comunicación necesita un sistema común de significación que deben compartir los participantes, ya que, de otro modo, la comunicación no es efectiva. La comunicación ha de tener en cuenta espacios en común, intersubjetividad, convenciones o significados preexistentes (sistema de referencias comunes) para que los actores tengan capacidad de interpretar los mensajes. En este sentido. la mayor parte de las referencias de los memes pertenecen a la esfera de Internet y de la actualidad. Si no estás jugando en ninguna de estas dos ligas, es probable que te quedes fuera de juego en la mayoría de los meses. Esto no quita que referentes del pasado no sean carne de meme y se entiendan a la perfección, como hacen en El Arte Pop con obras de pintores clásicos.

 

En este sentido, hay que estar especialmente al día de la actualidad, de las novedades en Internet y en las subculturas particulares que compartamos si queremos entender los memes que recibimos. Si tienes curiosidad, Know Your Meme compila los memes y los explica para que puedas entenderlos.

Por otra parte, los procesos de creación de los memes tienen que ver, desde su surgimiento, con el tipo de comunicación que se produce en Internet. Por un lado, es bidireccional. Por otro, pone a disposición de los actores multitud de recursos visuales y medios (programas, apps) para elaborar los memes. Si hace años, para crear un collage necesitabas un soporte, material gráfico y material artístico, hoy con un terminal móvil, conexión a Internet y un par de herramientas tienes una fábrica de memes. Al fin y al cabo, ha democratizado la capacidad de creación y comunicación a través de esta fórmula, así como la capacidad de difusión. Además, el material difundido se puede modificar, adaptándose a diversos contextos (situaciones o idiomas), como constatan los investigadores de nuevas literaturas Knobel y Lankshear.

 

Un nuevo lenguaje

El impacto cultural de los memes es inabarcable a día de hoy. Se calcula que a diario se generan 150 millones de memes en todo el mundo. Hay muchas conversaciones en Internet que ya emplean mayor porcentaje de memes que de lenguaje escrito.

En el Arte han tenido especial impacto y un ejemplo es el creador plástico Saint Hoax.

Los memes también pueden tener un fin educativo. Se puede enseñar Literatura o Historia de España conectando con los lenguajes visuales de los más jóvenes. Quizá es el momento de desterrar ideas como” la letra con sangre entra” y sustituirlas por “la letra con memes entra”. E incluso los propios profesores se atreven a expresar sus pesares cotidianos utilizando este código, buscando quizá la empatía de sus alumnos.

En el marketing digital también se hace uso de este lenguaje, especialmente en Instagram.

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¡Sonic ha vuelto como han vuelto los 90s!Únete a la moda porque el que no corre, rueda. . . . #TodoPasaEnFnac #FnacGamers #Sonic #SonicMania #Sega #Gaming

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Cuando los puntos suspensivos de WhatsApp no acaban siendo la regañina que esperabas 😅 . . . #MeHaceSonreír #ProvocandoSonrisas #PequeñosPlaceres

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Aunque hay quien los compara con los jeroglíficos, los memes van mucho más allá, ya que es un sistema mucho más complejo y rico. ¿Entenderán algo de lo que publicamos nuestros descendientes dentro de 60 años? ¿Qué pensará una civilización extraterrestre de esta comunicación?

Susana Bastos

Digital Project Manager y aficionada al Memespotting