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No debería escribir este artículo

¿A quién no le han dicho alguna vez: “Haz lo que te propongas, no hay límites”?

Si no has sido afortunado ya puedes dejar de leer y seguir disfrutando de la plenitud de tu vida.

 

De lo contrario estírate y toma asiento, que quiero robarte unos minutos de tu tiempo.

2017 es el año del empoderamiento femenino, es indudable.

La lucha, ha encontrado en los últimos meses su cénit en la gala de los premios Emmy, sin embargo esto es algo que no debemos celebrar.

 

Os explico:

Yo no debería escribir este artículo, primero porque en ningún momento debimos convertir un derecho como la igualdad, en un objetivo a conseguir peleando con uñas y dientes.

Lo que me lleva al segundo punto: yo no soy mujer.

No he sufrido por mi condición desigualdades o comentarios vejatorios y estoy seguro de que de forma indirecta, he contribuido a crearlas.

 

¿Cómo?

Con la publicidad.

La comunicación publicitaria es el arma de doble filo más peligroso del planeta: puedes querer contar una historia real, con las herramientas adecuadas y querer abordar una cuestión de agenda actual, como la brillante forma en la que aborda el feminismo en el siguiente spot:

O puedes simplemente subirte al carro de una tendencia y mostrar una emoción que no se puede expresar por mucho que quieras:

Que no os engañen (jojojojo), la publicidad es un fiel reflejo de lo que es nuestra sociedad, pero ya han pasado años y por mucho que haya cambiado la historia este anuncio está más vigente que nunca.


Yo no debería escribir este artículo, porque si la sociedad reflexionase las bases que la hacen tal, no haría falta crear spots excelentes como “Like a girl”  o tan bochornosos como “Power”.

 

 

Javier Rubio

Copy Creativo MPC