Loading...

im-PERFECTO

El éxito es relativo. Nos pasamos cantidades incontables de nuestro tiempo intentando desentrañar las claves del éxito como si de una fórmula matemática se tratase. Nos embarcamos en un viaje rumbo a una Ítaca inalcanzable en busca de un falso concepto de perfección y por el camino tendemos a abandonar aquello que nos identifica y diferencia del resto: nuestras imperfecciones.

Irónicamente son esas pequeñas taras las que nos definen. Deshacernos de ellas equivaldría a renunciar a una parte de nosotros mismos.

 

im-per3

Foto: Nuria Sánchez Alonso

 

Cada día crece la presión a la que nos sometemos y corremos el peligro de convertirnos en nuestro peor enemigo. En esta fiebre del superhéroe nos creemos capaces de todo y olvidamos que gran parte del significado de ser humano significa cometer errores. De ellos aprendemos. Con cada caída aprendemos una valiosa experiencia e intentar evitar cometer un fallo sólo nos conducirá a la frustración.

Abraza tus fallos. Recoge de cada uno de ellos una lección y pórtala como si de una medalla al honor se tratase. Porque paso a paso, vivencia tras vivencia, son esas medallas las que irán conformando el tipo de persona en la que te convertirás.

Ser un trabajador con éxito no se traduce en no cometer ningún fallo. Tendrás éxito si te adaptas al entorno, aprendes de él y te motivas a luchar y crecer con cada nuevo reto al que te enfrentas.

Como becario a menudo he tropezado con alguno de estos pensamientos y de este proceso he podido sacar algo en claro: debes ser tu mayor aliado. Tópicos aparte, aprende a quererte y acepta lo que no soportas de tu persona. Quizá en alguno de esos aspectos que solías rechazar encuentres la llave del éxito. Tu pequeña im-perfección.

 

Miguel Romero

Account Trainee MPC